Habitualmente, el uso que a un nivel general se le da a un piso cuando es adquirido es el de vivienda, ya sea de forma temporal o permanente, y para poder comprarlo debemos tener en cuenta una cuestión fundamental: nuestra propia disponibilidad económica. Pero a la hora de llevar a cabo esta compra, es imprescindible saber con unos criterios muy claros el uso que posteriormente le vayamos a dar. Un piso de alta rentabilidad se cuantifica a razón del tiempo que se piensa disfrutar del mismo, independientemente de que se desee utilizar como vivienda única en sí, o como segunda residencia para las vacaciones.
Desde hace ya tiempo, las tasaciones de viviendas vienen siendo motivos de controversia y polémica por parte de quienes creen verse perjudicados por el modelo actual que rige la determinación del valor de una vivienda en supuestos concretos. Hace muy pocas fechas, esta cuestión ha vuelto a saltar a la primera línea de la actualidad, ya que la Comisión de Economía del Senado ha aprobado por unanimidad una moción en la que se emplaza al Ejecutivo de Madrid a regular un nuevo modelo de sociedades de tasación de inmuebles que sea capaz de garantizar el cumplimiento de los principios básicos de objetividad e independencia, así como los preceptos constitucionales que hacen referencia a la protección de los consumidores.